
Así como hay bruja verde para temas de plantas y elementales; bruja ceremonial, especialista en magia y rituales; bruja oráculo para canalizar mensajes, también existe la bruja o maga del útero, es decir la sacerdotisa de los misterios del Yoni, la bruja roja, la maga de la luna. Lo mismos existe para los varones y el conocimiento de los misterios del Lingam, el fluir del chi a través de lo que comúnmente se dice «energía sexual» que en el Tao se le dice soplo-espiritual-sensible.
Se habla mucho de esto asociado a la conexión sexual en un contexto espiritual, mágico o alquímico. De lo que se habla muy poco es de los misterios del Lingam por un lado y del Yoni por otro. La explicación de que en casi todas las culturas existieran grupos especiales para la magia solo de hombres separados de otros grupos solo de mujeres tiene un sentido esotérico: el trabajo con el yang en los hombres y el yin para las mujeres.
Así como hay bruja verde para temas de plantas y elementales; bruja ceremonial, especialista en magia y rituales; bruja oráculo para canalizar mensajes, también existe la bruja o maga del útero, es decir la sacerdotisa de los misterios del Yoni, la bruja roja, la maga de la luna. Lo mismos existe para los varones y el conocimiento de los misterios del Lingam, el fluir del chi a través de lo que comúnmente se dice «energía sexual» que en el Tao se le dice soplo-espiritual-sensible.
En el Tantra uno de los rituales más relevantes es el Yoni Puja, adoración de la shakti. También existe un libro llamado Yoni Tantra donde se explica que la adoración de la shakti «obtiene riqueza, sabiduría, poesía, omnisciencia, mejora su vida y su vitalidad a la vez que se libera del Océano de Miseria»
El tema es que las personas se quedan con la cáscara del ritual y creen que se trata de adorar la figura de una diosa o el mandala del Yoni o una representación del mismo, quedando atrapados en los objetos y no llevando la vibración de lo que despierta todo eso hacia dentro y hacia arriba, hacia el centro de su ser. O sea no sumergiéndose en el sabor de la experiencia como enseña el Tantra, sino manteniendo la dualidad de la separación observador-observado.
La bruja roja es la que conoce el movimiento del chi por su cuerpo y realiza magia específicamente con su cuerpo por el hecho de tener genitales femeninos. Sabe usar la mirada, el cabello, la palabra, el movimiento ondulante de sus caderas, la magia de los senos, el palpitar de su vagina y el movimiento de sus piernas. Sabe transformar un orgasmo en éxtasis espiritual y viceversa, entre tantas cosas. No diremos más, por algo se llaman «misterios».
Parte 2
Los misterios del Lingam
Ahora vamos a hablar del lado masculino, también se habla poco. El chakra swadisthana se relaciona con la próstata en el hombre, una glándula fundamental para trabajar en la magia y en el manejo del jing chi.
El ojo de visión de este chakra también funciona en el hombre permitiéndole acceder a la visión de las fuerzas astrales que le rodean. El ojo del corazón se desarrolla cuando aprende a permanecer en el vacío del corazón sereno, la paz profunda del alma. El ojo del entrecejo cuando puede ver con claridad su propósito alineado con la Intención del Amado.
Así como existen magos rituales; exorcistas; meditadores; yoguis; místicos devotos, este es el Brujo de la serpiente, el naga, maestro del Dragón. También aprende a desarrollar el instinto mágico y a manejar el chi en base a los impulsos de su cuerpo, al funcionamiento de su virilidad que, al unirse a la magia, se transforma en algo muy diferente a lo que nos propone nuestra sociedad.
Vean que esto no es un proceso fácil, tanto en el hombre como en la mujer primero ha de entrar en su propio inframundo para luego emerger, entra como serpiente y sale como águila. Esto lleva años de trabajo interno, no se consigue en talleres y no dura unos meses y listo.
Ustedes se preguntarán ¿qué sentido tiene todo este viaje? Como dijimos antes la magia es una forma de estar en el mundo. El sentido es que la consciencia profunda aflora para poder vivir en la existencia desde la más profunda autenticidad. Pero como el ser interno es infinito este camino no termina nunca. Básicamente nunca llegará porque nunca se fue, debe recordar. Pero en ese viaje podrá empezar a vivir desde su soberanía interior y no desde la repetición de patrones y lealtades a las cosas del mundo.
También, como la bruja roja, es alguien que sabe hacer arder su sangre sintiendo esa pasión divina que consume todo rastro de disimulo. Puede generar el éxtasis desde su cuerpo o hacer que su cuerpo entre en un profundo gozo a partir del éxtasis de su alma. He ahí parte de los misterios del Lingam.
Daniel Curbelo


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