
El primer punto en la ascensión de la luz por la columna se llama “crecimiento de la fuerza longeva”, sin embargo el concepto esotérico sería “rumbo a la eternidad”.
El fluir de la energía desde aquí es la antesala de lo que se llama orgasmo del valle, como portal hacia el éxtasis.
La palabra éxtasis significa “fuera de sí”, eso es fuera del Yo cotidiano, fuera del tiempo psicológico.
La ascensión de la energía, que también se le llama “viaje de la luz”, pasa por centros de consciencia que tienen que ver con la conexión con nuestro ser, nuestro lugar en el mundo, nuestro sentir, la creatividad, lo que realmente queremos hacer en la vida, nuestro centrado interno, etc.
Hay una combinación entre ascender la energía y hacer consciencia de todas esas cosas que necesitamos reordenar de nuestra casa interior.
Ese ordenamiento se hace en conformidad con el Tao, con “Lo Eterno”, no con una moral exterior, no con dogmas religiosos, no con lo que digan los libros.
Esto empieza con el sentir la totalidad del ahora y escuchar la voz interior, que es el llamado de la eternidad.
Daniel Curbelo


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