La mayoría de las tradiciones hablan del canal central: Madhya para los tántricos, Chong mae para los taoístas, Avadhuti para el budismo, el bastón del caduceo de Mercurio o el pilar del equilibrio del árbol de la vida. En sí el árbol como símbolo universal representa el canal central que es lo mismo que el Axis mundi, el «centro del mundo».
En el mundo cristiano esotéricamente se le asocia a la frase de la Biblia que dice «sois templo de D´s y el espíritu habita en vosotros».
Para los taoístas es el «océano de amor», esa energía que se activa cuando el yin y yang se ponen frente a frente. Cuando los amantes se activan porque la presencia del amor divino está en cada uno, entonces lo ocurre es como dicen los kabalistas, la «shekinah» desciende sobre ellos, o sea el «D´s con nosotros». Y toda esa vivencia tiene que ver con el canal central.
El canal central atraviesa el cuerpo desde el chakra corona como si fuera una línea láser hasta el chakra raíz en el perineo. De manera que no es el canal de la columna, sino que va por el medio del cuerpo.
Por allí es por donde Kundalini se activa y asciende produciendo los efectos que hablan tantos místicos.
Pero en general el canal central no está alineado de manera que cielo y tierra se conecten de manera armoniosa. Salvo en las actividades donde funcionamos de manera armónica y relajada, hay muchas otras situaciones en las cuales no estamos en «nuestro eje».
En la magia se dice «haz tu Voluntad», eso significa que al alinearse el canal empezamos a funcionar de acuerdo al Designio celeste, a lo que los cristianos llaman la «voluntad del Padre».
La mayoría de las prácticas espirituales tienen como objeto alinearse con el cielo interior, de hecho cuando eso ocurre generalmente la columna se vuelve más recta, se camina diferente y se tiene una percepción de la vida armoniosa y relajada.
El Tai chi , chi kung, la meditación, el yoga, los pranayamas, el ejercicio de la órbita microcósmica, el pilar del medio kabalista, la oración, los rituales, el recuerdo de sí, el recuerdo de D´s y la Alquimia sexual son prácticas que ayudan a encontrar ese equilibrio.

“El canal central es la Diosa, cual un tallo de loto, rojo en el interior, azul en el exterior, que atraviesa tu cuerpo. Meditando sobre su vacuidad interna, accederás a la espacialidad divina,” (Vijñanabhairava 35)
La mayoría de las prácticas espirituales tienen como objeto alinearse con el cielo interior, de hecho cuando eso ocurre generalmente la columna se vuelve más recta, se camina diferente y se tiene una percepción de la vida armoniosa y relajada.
Daniel Curbelo


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