
A muchas personas les llama la atención las técnicas sexuales de la Tigresa blanca principalmente porque ponen al sexo oral como centro de sus ejercicios. Sin embargo el objetivo del entrenamiento de la Tigresa es el de la Alquimia taoísta, entiéndase lograr la inmortalidad trabajando sobre su embrión sagrado.
Hsi Lai define a la Tigresa así: «una mujer que ha llevado a cabo prácticas sexuales y espirituales disciplinadas con el fin de lograr la condición de inmortal taoísta».
De manera que ella práctica las tres formas de cultivo:
1. Regeneración sexual a través de la transmutación.
2. Alquimia interior para formar el elixir de la inmortalidad.
3. Contemplación espiritual y filosofía taoísta.
«El orgasmo emite energía sexual del cuerpo, no solo en fluidos, sino también como una fuerza psicológica sustantiva. El Dragón de Jade aprende a revertir la energía de su orgasmo de regreso a su cuerpo con fines físicos y espirituales. La Tigresa blanca descubre cómo absorber y aprovechar al máximo los fluidos y energías de su propio orgasmo, así como del orgasmo masculino en beneficio de su y progreso fisiológico. Nosotros en Occidente todavía tenemos que comprender completamente la conexión intrínseca entre sexualidad y espiritualidad. Para el taoísta lo sexual y el refinamiento espiritual del jing (energía sexual, funciones físicas), chi (energía vital, aliento) y shen (espíritu, conciencia), los Tres Tesoros, es el secreto con el que desbloquear no solo la restauración de nuestra juventud sino nuestra inmortalidad también. » Hsi Lai
El concepto de «inmortalidad» es interesante aclararlo. Por un lado refiere a la consciencia de la eternidad, salirse del tiempo psicológico, no se refiere a que nunca va a morir la persona. De hecho los inmortales taoístas están todos muertos. Sin embargo hay otro detalle que sí es importante mencionar: los taoístas entendieron que a través del crecimiento del embrión sagrado este se convertía en un cuerpo espiritual que permitía al iniciado existir en dimensiones superiores de la naturaleza más allá del mundo físico y por ende más allá de la muerte, a esos les llamaron «inmortales».
Concluyendo no solo se trata de sexo exótico, sino de una reabsorción hacia dentro y hacia arriba de la energía vital, emocional y espiritual que comúnmente se desperdicia en la vida diaria. Cualquier actividad puede servir para esto, recuerden el monje que se iluminó barriendo la cocina.
“dedícale tiempo al embrión sagrado y vive de acuerdo con la espontaneidad…no tengo más para enseñarte”. Matsuo, maestro Zen.
Daniel Curbelo
Bibliografía consultada:
Hsi Lai, Técnicas sexuales del Dragón de Jade.
Daniel Odier, Adios Gurú.


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