
«En la flama de la serpiente te aguardamos», dice una antigua oración.
Los alkimistas del amor pueden arder juntos, generando un espacio de presencia sostenida, vulnerabilidad compartida, escucha profunda, confianza, entrega y contemplación del Amado.
La Alkimiah que practicamos no es un conjunto de técnicas para manejar la energía, sino un viaje chamánico hacia las profundidades de la conciencia.
Y esto no se limita al sexo.
Puede ocurrir entre amantes, entre amigos, en una comunidad o en la soledad de la contemplación. Puede aparecer en cualquier instante en que nos atrevemos a habitar plenamente la intensidad de la vida.
¿A quién aguardamos entonces?
Al Amado. A la novia inmortal. A la existencia misma cuando atraviesa nuestras defensas y nos llama a despertar.
Lo que suele detenernos no es la falta de capacidad espiritual, sino el miedo a la intensidad de nuestro propio ser.
Las creencias limitantes, el auto rechazo, la sensación de insuficiencia y las viejas heridas nos invitan a permanecer dormidos.
Pero cuando tocamos la esencia del otro, aunque sea por un instante, recordamos algo fundamental:
Nunca estuvimos separados.
Daniel Curbelo
Alkimiah – Íntima Presencia
¿Has vivido alguna vez un encuentro donde el tiempo pareció detenerse y solo quedó la presencia?


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